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La propuesta es del 25 de enero de 2012 y con ella se quiere reforzar el derecho a la privacidad y a la vez relanzar la denominada economía digital. Se basa en que los avances tecnológicos y la globalización han cambiado profundamente las vías de obtención, acceso y uso de los datos. Además, los 27 países miembros de la Unión Europea han aplicado la normativa de 1995 de forma diferente, por lo que una nueva norma única puede simplificar y suponer ahorros importantes, y a la vez mejorar la confianza de los consumidores en los servicios en línea, además de impulsar el crecimiento, el empleo y la innovación en Europa.
Según declaraciones de la Vicepresidenta de la Comisión, Viviane Reding: La protección de los datos personales es un derecho fundamental de todos los europeos, pero los ciudadanos no siempre consideran que tienen pleno control de sus propios datos personales.
Para ello se habla de un Reglamento que establezca un marco general en la Unión Europea para la protección de datos, y una Directiva para proteger tanto los datos personales tratados en relación con la prevención, detección, investigación o persecución de delitos, como las actividades judiciales correspondientes.
Algunos de los cambios más importantes se refieren a:
• Un conjunto único de normas en toda la Unión Europea y eliminación de requisitos administrativos innecesarios, como los de notificación por parte de las empresas
• En vez de notificar las entidades todas las actividades de protección de datos a los supervisores (podríamos entender autoridades de control) se intensificaría la responsabilidad y la obligación de rendir cuentas en relación con el proceso de los datos personales. Se cita que las entidades han de notificar a las autoridades de control los incidentes importantes lo antes posible, y si es factible dentro de 24 horas
• Las entidades sólo tendrán como interlocutora una autoridad de control, en el país en el que tengan su sede, aunque los datos se procesen en una compañía fuera de la Unión Europea
• Los ciudadanos tendrán acceso más fácil a sus propios datos, y deberán poder transferir sus datos personales de un proveedor de servicios a otro más fácilmente (el derecho a la portabilidad de los datos), resultando así los servicios más competitivos
• El llamado derecho al olvido ayudará a los ciudadanos a gestionar mejor los riesgos relacionados con la protección de datos en línea, y los ciudadanos podrán borrar sus datos si no hay una base legítima para conservarlos
• Se aplicará la normativa de la Unión Europea si los datos se procesan fuera de ella por entidades que están operando en la Unión Europea y ofrecen sus servicios a ciudadanos de la Unión Europea
• Se reforzará a las autoridades nacionales independientes de protección de datos, de modo que puedan hacer cumplir la normativa de la Unión Europea en su país, mediante sanciones de hasta un millón de euros o hasta el 2% del volumen de negocios anual global de la empresa
• Una Directiva nueva aplicará principios generales de protección de datos, así como reglas para la cooperación policial y judicial en materia penal.
Las propuestas de la Comisión se harán llegar al Parlamento Europeo y a los estados miembros y entrarán en vigor dos años después de su adopción. Más información
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